Quien soy

Mi nombre es Genoveva Tenaillon, 34 años, madre y esposa, Argentina, vivo en Chile hace varios años; soy cocinera especialista en Pastelería; también soy personal trainer con certificaciones en Pilates y Spinning. Un combo súper saludable. Pero mi historia tiene un comienzo bastante triste.

Siempre fui delgada y nunca el cuerpo fue un problema para mi. A mis trece años comencé a tener pensamientos autodestructivos, tenía deseo constante de hacerme daño, me llevaba a las patadas con mi mamá, soy “la del medio” de 4 hermanos, mi papá siempre fue muy trabajador por lo que pasaba mucho tiempo sola con mis hermanos menores.

A mis 15 años me enamoré por primera vez; y, por primera vez, me rompieron el corazón.

A mis 16 años comencé un camino de autodestrucción a través de la alimentación,comencé con visitas a la nutricionista, haciendo dietas para perder el sobrepeso normal de una adolescente en pleno proceso de cambios corporales y transite un camino bastante duro, pase de la bulimia a la anorexia  y me convertí en esclava de mi propio cuerpo y sus deseos. El camino es constante, aunque un enero de 2007 me dieran el alta porque ya lograba establecer hábitos de alimentación conforme a los parámetros normales y a no pensar en alimento como “bueno” o “malo”; el paciente con problemas de relación con la comida tiene en un haber una larga historia; con lo cual puede que el tratamiento de algún modo dure toda la vida.

A mis 18 llegó la hora de irme a vivir a la capital para estudiar algo que siempre me habían dicho, era “mi” carrera: psicología. Fui a vivir con una de mis mejores amigas a un departamento y ella se preocupaba mucho de mi alimentación, allí que comencé una segunda etapa, aparentemente más saludable: la ortorexia. Comía muy sano, solo me salia de mi alimentación una vez cada mil e iba al gimnasio de lunes a lunes. Lo saludable de la ortorexia es el que paciente se alimenta, con lo cual es de los TCA (trastornos de la conducta alimentaria), el socialmente más aceptado.

Pasaron los años, entre los cuales me encontré con un conocido de la infancia quien es hoy mi señor esposo y en ese entonces comenzamos una relación, de un poco muy light (al igual que mi alimentación, somos bien simbólicos a la hora de establecer relaciones, de algun modo era consecuente) porque yo no me olvidaba que nadie más me rompería el corazón.

El fue la causante de mi recuperación; por amor a él y lo mucho que le dolía verme mal, comencé un tratamiento, del cual recibí el alta en enero del 2007. Solo busque verme a mi misma con los mismos ojos.

Estudié gastronomía, me dedique a la cocina muchos años, aprendí a compartir nuevamente con familia y amigos, me case con ese hombre que me salvó la vida, tuvimos una hermosa (muy hermosa) niña, yo estudie fitness personal y colectivo, nos peleamos, nos divertimos, la vida no es perfecta, tengo días difíciles como todo el mundo y sólo me limito a levantarme y acostarme recordando dar las gracias por tener vida, amor del bueno y salud.

Hoy la cocina y la vida sana son parte de mi, las clases de cocina son esa felicidad tan anhelada y enseñar a comer rico, sano y sin culpas es el regalo más grande que me dio la vida!

Un abrazo del corazón y con mucha fuerza!
gtpastelera – Geno

image

Anuncios