Constelaciones familiares…

Constelaciones familiares…

 

Queda claro que el amor no se demuestra con palabras, decir “te quiero” “te amo” vale nada si las acciones no son las que se espera: cuidados, cariños, atención por el otro…

Con el odio (hablando de odio en modo “enojo”) pasa todo lo contrario. Una anda campante y sonante por la vida, tomando las cosas con calma (aparentemente), pero acumulando enojo. ¡Un día el enojo hace de las suyas y una “lo deja fluir” y zas!!! En cuestión de segundos le vomitaste tu enojo a una persona (o varias).

Hará como diez días me enoje mucho, mucho, y mucho. Era el casamiento de uno de mis pocos amigos (digo pocos porque al desgraciado lo amo como a un hermano -o más-), en verdad no supe cuánto quería ir hasta que vi en Facebook fotos del feliz momento. Nuestro Patito (nuestro porque forma parte tanto de mi familia como la de mi marido), estaba asumiendo el compromiso de amor más grande: estaba firmando su acta de matrimonio. Y allí estaban todos sus amigos y familiares festejando el momento, todos menos yo. ¡Hacía pocos días me había enterado la feliz noticia de que otra amiga tan querida como una hermana está en la dulce espera y pensaba CUANTO quisiera poder abrazarla!!! Ese fin de semana fue bien difícil, me sentía ofuscada por donde se mire. Y así fue como en un instante mi hermana me envía gentilmente unas felicitaciones porque en Argentina era el día de la madre y yo le zampe unas frases poco felices referentes a mi familia. Arrepentida, copié el mensaje para reenviárselo a mi maestro yoda (mi marido) a ver como cuernos deshacía lo escrito (aunque el también ligaba palo en el texto, pero es más abierto a recibir críticas); tuve el desacierto (quizá inconsciente) de reenviárselo a TODA la familia!!!

De ahí en adelante cada uno que quiso meterse o hacer algo al respecto la cago un poco más; conclusión: un desastre.

Y ahí es como uno se da cuenta que no importa cuánto le digas a alguien que lo amas, si no lo demuestras con hechos; de nada vale. Y cuan opuesto es el enojo, uno dice, lastima y no puede desdecir… la cagaste y hay que hacerse cargo.

Así fue como un domingo por la tarde moleste a mi psicóloga mostrándole uno por uno los mensajes con todos; nos vimos varios días seguidos para aclarar mi enojo.

La conclusión fue que a veces, a pesar de llevar 20 de 33 años de vida yendo a terapia; a veces hay heridas o circunstancias que simplemente no se pueden deshacer.

Es cierto que mis papas la han cagado muchas veces. Pero han hecho algo mucho más importante que eso: me dieron la vida, y eso no es poca cosa.

Así que decidí acudir a un plan B; las constelaciones familiares, mi psicóloga me recomendó a alguien y sin dudar agendé una sesión. A pesar de ser tan ansiosa y querer anticiparme a todo, no lo busque en google, no sabía lo que era, y ahora que acabo de vivirlo tampoco sabría cómo explicarlo, es una experiencia.

¿Que paso durante la constelación? Hablé, tuve un espacio para decir cosas que quizá ya había dicho; pero pude ver como las recibía el otro. Y me sentí muy soberbia, en verdad me di cuenta que; aunque mis papas tengan sus defectos y yo en verdad no quiera pasar muchísimo tiempo con ellos, me dan dado la vida, y han procurado que no me falten alimentos ni techo, ni abrigo, ni salud.

Me falto amor, eso no lo dudo, pero en la vida hay dos posturas:

  • Quejarme de lo que no tengo o tuve.
  • Agradecer por lo que tengo.

¿Cual parece más gratificante? La dos, obvio, y es la que elijo. En verdad creo que es muy soberbio reclamar a mis papas por todo lo que no han hecho y no agradecer simplemente que me dieron la vida; y que, incluso, a pesar de que no les sale bien; hacen numerosos esfuerzos por llevarse bien conmigo. Y no es tarea fácil; aunque en lo cotidiano mi marido, mis amigas, y hasta mis seguidores me perciben como una persona muy fácil de tratar… así como yo no puedo desdecir lo que dije en mi enojo; mis papas no pueden de ningún modo deshacer el daño causado.

Así es como en la constelación pude sentir un punto gris, donde ni ellos son los villanos, ni lo soy yo. Ellos son mis papas, me dieron la vida y no me corresponde decirles como ser padres. Solo agradecer por lo que me han dado (que fue mucho).

Si uno practica la gratitud en verdad se llena de una energía mucho más positiva que cuando uno se queja. Cuando te topas con alguien agradecido dan ganas de darle más, porque siempre agradece… cuando uno trata con gente quejosa la sensación es que, hagas lo que hagas, siempre están disconformes. Así es como uno opta por no hacer nada… y así es como el agradecido se dedica siempre a agradecer más; ¡y el quejoso a… quejarse!

El agradecido siempre esta pleno, satisfecho.

El quejoso siempre esta carente, algo le falta.

Personalmente me puso Marilú como tarea una lista de 100 cosas por las que agradecer… y en verdad en mi cabeza se dieron con facilidad, al menos la mitad… los invito a completar las otras 50.

Acá van:

  • Agradezco a mis papas haberme dado la vida, gracias a ellos, soy.
  • Agradezco a la vida no hacérmela fácil, gracias a eso valoro más las cosas.
  • Agradezco por mi marido, mi papachongo, que por mucho me haga enojar en verdad salvo mi vida y es de mis personas favoritas del mundo.
  • Agradezco por mis hermanos, sin ellos no sabría lo que es compartir, no hubiera resultado tan inescrupulosa como soy.
  • Agradezco a mi hermana por enseñarme que estar enojado es una posibilidad.
  • Agradezco a mi hermano mayor por ser siempre mi mejor amigo.
  • Agradezco por mis amigos, que me enseñan como son los hombres y aprendí de ellos a nunca dejarme maltratar por uno.
  • Agradezco por mis amigas, cada una de ellas me enseña día a día cosas de ser mujer, de ser madre, de ser esposa; tener a mis amigas es como tener muchas hermanas.
  • Agradezco haber tenido una buena educación, que hoy me permite estar sentada escribiendo esto y que tantas puertas me ha abierto en la vida.
  • Agradezco por mi hija, ella es un espejo donde puedo ver cada falla y es un desafío constante de ser mejor persona.
  • Agradezco a mi perra Lola (y a todas las mascotas que han pasado por mi vida) por enseñarme ese otro tipo de amor, ese que se demuestra con gruñidos y lengüetazos.
  • Agradezco por mi salud.
  • Agradezco que mis piernas funcionen y me permitan caminar hacia donde quiero ir.
  • Agradezco mi cocina, mi capacidad de unir el chocolate con mantequilla y lograr un bocado sublime.
  • Agradezco a la tierra por los milagros del día a día:
  • La luz al amanecer.
  • Los rayos del sol
  • La sombra de los arboles
  • El olor de la tierra mojada
  • El sonido de la lluvia
  • La sensación del viento chocando en la cara
  • El cielo anaranjado al atardecer
  • La inmensidad del mar, calmo pero poderoso
  • La paz del bosque,
  • El cantar de las aves
  • El crujir de las ramas de los arboles
  • La sensación de los pies al pisar la tierra, el pasto, la arena, el agua
  • La belleza de las flores
  • El sabor de las frutas
  • La enormidad de las montañas
  • La pequeñez de las hormigas
  • El sonido de un arroyo
  • En lo cotidiano, la ducha calentita en la mañana
  • El olor a pan tostado y café
  • El contacto de mis pies con los de mi esposo.
  • La cama mullidita y calentita.
  • La hora de mirar películas y dormir
  • La siesta del fin de semana
  • Por tener un auto y transportarme por toda la ciudad
  • Por tener un techo donde resguardarme cuando hace frio o calor
  • Por poder trabajar en lo que me gusta
  • Poder escuchar el silencio en la noche
  • Agradezco ser mujer y poder crear vida dentro mío
  • Agradezco a mis alumnas por confiar en mi para aprender a cocinar distinto.
  • Agradezco a la gente que me acompaña desde la pantalla del celular, muchos de ellos le han dado significado a mi vida.
  • Agradezco a las decenas de marcas que depositan su confianza en mí para promocionarlos.
  • Agradezco porque tengo todo lo que necesito para ser feliz.
  • Hay más agradecimientos, pero son privados y a ciertas personas… pero los invito a hacer una lista de cosas por las que estar agradecidos.
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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Alma dice:

    Hermoso Geno. Realmente me da placer leerlo. Pese al hecho de atravesar situaciones dolorosas, es bueno saber que no existen absolutos. Y creo que en cierta forma, ese es el punto de inflexión en donde de tanto nos damos cuenta. Ni lo malo es tan malo, ni lo bueno tan bueno. No hay absolutos reales. Aun cuando estemos en el fondo del pozo, vamos a mirar arriba y ver cuantas razones hay para levantarnos. Y aun cuando nos creamos en la cima, vamos a mirar para abajo como para saber que cualquier paso en falso nos puede hacer tambalear y caer. De eso se trata vivir. De aceptar que no somos omnipotentes, y que nadie lo es, y no estar pretendiendo sentimientos perfectos, ni hechos perfectos. Aceptar la imperfección y ver que podemos hacer con eso. Con amor, con deseo, y en buenos terminos. Y si no se logra, al menos tener flexibilidad y apertura tal como para aprender de las experiencias. Un abrazo gigante.

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