El efecto Lola

Hará unos meses (218 dias, como con Lucy ,los cuento), ante la necesidad de que nuestra hija Lucy no fuera hija única y ante la complicación de tener otro bebe con mi esposo decidimos adoptar un perro.  La decisión ya rondaba en nuestras cabezas hacia mucho tiempo, lo primero que pensamos es comprar un perro de raza pequeña, que ladra poco, que no largue mucho pelo… Por suerte este tipo de mascotas se escapan de mi alcance monetario y no pude hacerlo al estilo Geno: impulsivamente.

Asi que mientras conseguíamos la plata para el perro perfecto aprovechaba los conocimientos de mis amigas animalistas para evaluar la mejor raza. Pero como son justamente animalistas, de a poco me hicieron a la idea de que un perro de “no raza” era lo mejor porque generalmente son abandonados, son gratis, suelen enfermarse menos y una lista de beneficios que pueden encontrar en Google. Me convencieron rápido; pero el tiempo pasaba y ellas me llenaban mas de información (sobretodo Lena Marina que me bombardea siempre con informacion y me encanta porque ella es una apertura de mente constante, la adoro por eso);  Lena me fue inseminando la idea de que un perro adulto es incluso la mejor opción: ya tiene su carácter formado, ya sabemos si se adapta a departamento, como se comporta con los niños, cómo se lleva con otros animales y detalles extras.

Finalmente me convencí: una hembra adulta seria la mejor opción para ser el primer compañero de una niña de tres años. Asi fue que un día publique en mi facebook personal que estaba buscando una perra con esas características y en menos de una hora tenia al menos 10 perros para elegir. Por algún motivo Lola llamo mi atención enseguida; así que unos días después viajamos hasta Quilpue a buscarla y, efectivamente, Lola era “La Elegida”, Matt que nunca había tenido perro se quedo acariciándola mientras yo decidía si seria ella o alguno de los otros 20 perros que Anita tenia al cuidado de un viejito allá por Quilpue. Pero cuando miro a un costado los veo a Lola, Lucy y Matt interactuando con tanta quimica que no di vueltas y nos fuimos con Lola en el auto. Lola habia sido abandonada hacia unos meses, preñada y Anita la cuido, una vez nacidos los cachorros respeto el tiempo de lactancia y la esterilizo, la vacuno y puso en adopción tanto a Lola como sus cachorros, quienes como es de costumbre fueron adoptados enseguida (la mayoría de la gente prefiere adoptar cachorros, auque son mas trabajosos, que hay que superar la etapa de dentición -muerden todo-, aprender a hacer sus cositas afuera y  son bebes, por lo que requieren mas cuidados). Ademas tuvo el detalle de darnosla con un collar con su nombre y mi teléfono y una correa para los primeros paseos.

Fue uno de los días mas felices de mi vida.

Lola era cariñosa, super paciente con Lucy que no paraba de echarse encima, agarrarla de la cola y tratarla como si fuera un juguete.

De a poco ella se integró a las rutinas familiares; al principio me dio mas trabajo porque se comía cuanta cosa veía sobre la mesa y nosotros no estábamos acostumbrados, se enfermaba y se descomponía, así que tenia que limpiar y fue bastante fastidioso.

Al poco tiempo llego el verano y para mi sorpresa mis papas arrendaron una casa de vacaciones, cuando siempre lo hacíamos en hoteles, todo para no tener problemas con quien dejar a Lola. Eso fue un milagro, ademas de que esas dos semanas Lola demostró ser parte de la familia, acompañándolos siendo siempre respetuosa del espacio de cada uno (menos del mio, ella es como mi niña y me acompaña hasta el baño).

Lucy desde que llego Lola la trato como a una hermana menor, la molesta, duerme con ella, se pelean, se odian, se buscan y Lucy esta plenamente convencida que Lola es parte de la familia, de echo cada vez que salimos pregunta porque Lola no puede venir al mall y al supermercado (cosa que en el fondo yo también me pregunto).

Como la llegada de Lola fue un completo acierto, da poco trabajo, es una gran compañera, en nuestros paseos las dos solas en la noche ella no permite que nadie se me acerque. Es la perra perfecta: es hermosa, el leal, es cariñosa, es respetuosa, se porta excelente… la verdad no podría pedir mas de ella. Tiempo después tanto Lola como Lucy mostraban mucha simpatía por los gatos, por donde vivimos hay gatos en la calle por doquier… así que de a poco me hice a la idea de adoptar un gato (ya había tenido varios gatos, a pesar que a mi mama no le gustan, de chica los rescataba y en el mismo día les conseguía hogar, y si no conseguia los tenia a escondidas dentro de mi casa y contando esto espero que mi mama no lea el blog porque se infarta si sabe que ha convivido con perros y gatos toda mi adolescencia sin saberlo!!!).

Ahi entro Pochito en escena. Lucy paso varias semanas imaginando que tenia un gatito que se llamaba Pochito; así que ya tenia la idea de adoptar un gato. El primer día frío de este año una amiga vio en la puerta de su edificio un gatito muy bebe solo y le saco una foto, la subió a su facebook a ver si encontraba alguien interesado. Le escribí de inmediato, que lo tenga en su casa y en un rato lo buscaría. Lo fuimos a buscar con Lucy y ella se enamoró a primera vista: se convenció que era “su bebé”, así que lo llevamos al veterinario, le compramos los remedios que necesitaba (estaba resfriado), comida, vacunas y lo trajimos a casa. Lola reacciono de lo mejor y lo busca para jugar siempre.

Lucy hasta aquel entonces dormía con nosotros; desde que llego Pochito empezó a dormir en su cama con el y con Lola, al principio yo dormía en la cama de al lado… pero fue cuestión de días para que ella empiece a dormir con sus mascotas en su cama.

En casa se generó un ambiente de familia completo: peleas, juegos, gritos, desorden, tardes de cama todos juntos, corridas, movimiento, risas, alegría.

Abrirme a adoptar mascotas ha sido la decisión que mas feliz me ha echo en los últimos tiempos. Lola y Pochito son como dos hijos mas, me dan felicidad, han ayudado a Lucy a descentralizarse como lo mas importante de la casa, aprendió que no todo le pertenece, se volvió mas independiente, ya con casi 4 años tiene noción del cuidado de otros seres, les da de comer, los arropa a la noche para que no tengan frío, juega con ellos.

Ha sido todo ganancia y fue gratis!!!

Si estas pensando en agrandar tu familia, adoptar es lo mejor. Hay miles y miles de perros y gatos sin hogar, muchos de ellos son como Lola, que se adaptan a cualquier espacio y entorno. No solo dejamos de alimentar un sistema en el que se obliga a perros y gatos a “cruzarse”, tener cachorros y ser separados de ellos para convertirse en dinero para sus propios “padres humanos”, yo no imaginaria hacer plata con ningún integrante de esta casa, así que apoyo la adopción no solo por lo que evitamos, sino por todo lo bueno que generamos.

Las mascotas nos dan un amor inmenso, gratis.

Si quieres adoptar puedes comunicarte con las siguientes fundaciones:

fundación Julieta

fundación Vidanimal

En instagram: @elialbasetti @alejandraquiroga @mujerypunto

 

 

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Mar dice:

    Hermosa geno, como siempre te digo me hace feliz verte feliz! Que lindo lo que escribiste! Te felicito por tus logros, tu familia y tu manera de ver la vida! Te quiero mucho. Mar

    Me gusta

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